Clase Azul Guerrero 70cl. Estuche
El Clase Azul Mezcal Guerrero es una de las expresiones más fascinantes y celebradas de la casa. Rinde homenaje a la riqueza cultural, las tradiciones y los paisajes boscosos del estado de Guerrero, destacándose por el uso de un agave endémico muy singular y una presentación visualmente imponente. Elaborado con Agave Papalote silvestre 100%.
Su cerámica presenta un llamativo tono verde esmeralda, inspirado en los frondosos bosques del estado y en la célebre tradición de la artesanía de maqué y laca de Olinalá, típica de la región guerrerense. La superficie está esculpida y texturizada a mano. Como es sello indiscutible de la marca, la pieza superior está elaborada a mano por artistas de la cultura huichol, luce hermosas representaciones de colibríes creadas a mano empleando técnicas tradicionales de laqueado.
Debido a que todo el proceso se realiza completamente a mano, no existen dos tapones exactamente iguales. Pequeños matices en la combinación de colores, la colocación de las cuentas y la simetría de las grecas son el sello distintivo de su autenticidad artesanal, encapsulando la esencia y el alma del pueblo wixárika en cada botella.
Se comercializa en su elegante estuche protector, realzando su exclusividad como objeto de colección y un regalo de alta gama.
| SKU | TE260006 |
| Formato | 70cl |
| Alcohol | 42.0% |
| Productor | Clase Azul |
| País | México |
En stock
Elaboración
El proceso de elaboración del Clase Azul Mezcal Guerrero destaca por combinar la tradición milenaria de los maestros mezcaleros con el respeto absoluto por una materia prima sumamente singular de las montañas guerrerenses.
Se elabora al 100% con Agave Papalote (Agave cupreata), una especie de agave silvestre y endémico que crece de manera libre en las abruptas y escarpadas laderas de la Sierra de Guerrero. Debido a las condiciones agrestes de su hábitat natural y al clima de la región, la planta requiere un largo periodo de desarrollo de entre 12 y 14 años antes de alcanzar el punto exacto de madurez para su cosecha manual.
A diferencia de los métodos de vapor utilizados en otros estados, las piñas de agave Papalote se someten a una cocción tradicional en hornos cónicos subterráneos. Se utiliza una cama de leña y piedra volcánica durante varios días. Este proceso de cocción lenta y directa impregna las piñas con un humo noble y profundo, otorgándole al mezcal su complejidad ahumada característica.
Una vez finalizada la cocción, las piñas ahumadas se extraen y se trituran minuciosamente para separar las fibras leñosas del bagazo y liberar por completo los jugos densos y azucarados que conformarán el mosto.
El jugo y las fibras se trasladan a tanques o piletas tradicionales de fermentación. Este proceso se realiza de forma natural, permitiendo que las levaduras del entorno interactúen con los azúcares para desarrollar la compleja estructura aromática, herbácea y frutal propia del terruño guerrerense.
El líquido fermentado se somete a un riguroso proceso de doble destilación en tradicionales alambiques de cobre. El Maestro Destilador supervisa cada fase para purificar el alcohol, eliminar impurezas y asegurar que el resultado final mantenga un cuerpo equilibrado, una textura sedosa y una perfecta armonía entre la profundidad del ahumado y la frescura botánica.
Cata
Vista:
Líquido completamente limpio, cristalino y brillante. Presenta sutiles destellos plateados acompañados de ligeros reflejos pajizos, evidenciando su pureza y su naturaleza de mezcal joven.
Nariz:
Intensidad alta, envolvente y de gran riqueza aromática. Destacan de forma inmediata los aromas a zeste (ralladura) de toronja, romero fresco y matices de madera verde. Un fondo sutil de aceite de cacahuete, delicados acentos florales y una elegante capa de humo noble que aporta profundidad sin saturar los sentidos.
Boca:
Su paso por el paladar es suave, untuoso y muy bien estructurado, con una textura sedosa que cubre la boca de manera uniforme. Se perciben notas marcadas de madera fina, romero y chocolate amargo. Se entrelazan destellos cítricos y un perfil especiado muy fino. Ofrece un equilibrio perfecto entre la frescura botánica del agave silvestre y la intensidad cálida de su cocción subterránea. Largo, persistente y de gran elegancia. Deja un recuerdo armónico en la garganta, con notas predominantemente especiadas y un sutil toque mineral que invita a una degustación pausada.
Maridaje
El perfil organoléptico del Clase Azul Mezcal Guerrero —caracterizado por su elegante ahumado noble, su textura untuosa y notas marcadas de romero, zeste de toronja, madera fina y chocolate amargo— requiere acompañamientos gastronómicos con estructura, notas herbales y matices intensos que armonicen con la complejidad del Agave Papalote.
- Pescados Grasos y Mariscos a las Brasas: Pulpo a las brasas, lomo de atún sellado o cortes de salmón a la parrilla, idealmente acompañados con un toque de aceite de oliva y hierbas frescas.
- Carnes Blancas y de Caza Menor: Aves como pato o pollo de grano con salsas agridulces, reducciones de frutos rojos o aderezadas con romero fresco.
- Quesos Curados y Maduros: Quesos curados de oveja o cabra, manchego viejo o parmesano de larga maduración.
- Chocolate Amargo y Notas Cítricas: Chocolates con un porcentaje elevado de cacao (70% o más), trufas de chocolate negro o postres ligeros que combinen el cacao con sutiles notas de toronja o ralladura de cítricos.
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