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La Cave Gillet
25/09/2024

Tipos de brandy: diferencias entre brandy de jerez, cognac y armagnac

Tipos de brandy: diferencias entre brandy de jerez, cognac y armagnac
En cualquier bar, restaurante, pub o discoteca es posible elegir entre una gran cantidad de tipos de bebidas alcohólicas para todo tipo de gustos. De hecho, existen muchas personas que son amantes de los buenos destilados, como el brandy, una bebida que comparte familia con el whisky, pero que cuenta con diferencias notables que le aportan una personalidad muy marcada y reconocible.  Así pues, el brandy es una bebida alcohólica con una graduación alcohólica de en torno a 40º. Si bien el whisky es un destilado que se elabora a partir de la fermentación del malteado cereales tales como el trigo, la cebada, el centeno o el maíz, el brandy se elabora a partir de la destilación del vino y del posterior envejecimiento en barricas de roble. Precisamente, esta última parte del proceso es la que le da a estos destilados su color dorado tan característico y su textura melosa. Ahora bien, en el catálogo de brandy que disponemos en La Cave Gillet podrás observar que existen distintos tipos de brandy. Si te preguntas por qué existen distintos tipos de este destilado de vino, te recomendamos seguir leyendo, porque en este artículo te vamos a dar las claves para diferenciarlos a partir de las variaciones que tienen lugar durante su proceso de elaboración. ¿Nos acompañas?

El Jerez es un famoso tipo de brandy

El brandy de jerez es uno de los principales tipos que se diferencia del Cognac y del Armagnac por tener un proceso de elaboración muy característico. Este destilado de vinos se elabora en la Indicación Geográfica de Jerez, lo cual indica que estamos ante una bebida de extraordinaria calidad. Los vinos que se utilizan para elaborar este tipo de brandy están elaborados a partir del tipo de uva airén Esto se debe a que debe pasar un mínimo de tres años de envejecimiento en barricas de roble que deben haber contenido vinos jerezanos con anterioridad. Esta parte del proceso es fundamental para que el destilado tenga el sabor, los aromas y los taninos tan característicos que todo el mundo asocia al brandy de Jerez. Estos son muy intensos, y cuentan con matices a frutos secos y a especias.

Tipos de brandy: el Cognac

El Cognac es un tipo de brandy que debe estar elaborado a partir del destilado de vino elaborado mayoritariamente con uva de la variedad Ugni Blanc —aunque en ocasiones se mezcla con otras variedades de uvas blancas— y debe dejarse envejecer durante, al menos, dos años en barricas de roble.  Otra de las características que hacen que el Cognac sea uno de los tipos de brandy más característicos es la adición de caramelo, azúcar y extracto de roble, que se suele utilizar para corregir el color, la apariencia y, por supuesto, para darle mayor presencia a los aromas, que según los expertos pueden ser de vainilla, cítricos, melocotón, caramelo e incluso a tabaco.  Y, por supuesto, para que un brandy se considere Cognac, todo el proceso debe realizarse en la zona geográfica de Charentes, un departamento francés ubicado en Burdeos. Por lo tanto, este tipo de destilado se caracteriza por un proceso más distintivo y con más aditivos que, por ejemplo, el brandy de Jerez. 

El Armagnac, otro tipo de brandy

Cuando hablamos de brandy, uno de los tipos más reconocibles es el armagnac, un destilado de vinos elaborados a partir de la fermentación de determinadas variedades de uvas, como la Ugni-blanc, la Folle Blanche, la Baco y, por supuesto, la Colombard La destilación del armagnac siempre se realiza en invierno y tiene, como día límite, el 31 de marzo de cada año. Este proceso de destilación de este tipo de brandy se realiza utilizando alambiques de cobre especiales (el alambique Armagnacais) a temperaturas más bajas que el Cognac, lo que le proporciona aromas más afrutados y con notas florales. Después del destilado, la bebida resultante se deja reposar en barricas de roble, que se almacenan en bodegas con unos factores de envejecimiento muy controlados, en cuenta a temperatura, tiempo y humedad. Las barricas se pueden adquirir dependiendo del nivel de tostado de la madera, lo que, dependiendo de si este es alto, medio o bajo, el color final de esta bebida será más claro o más oscuro.  Gracias a ello, el Armagnac también adquiere unos taninos de madera muy característicos y una lenta evolución de los aromas de la madera gracias a la lenta oxidación del Armagnac en contacto con el aire que se cuela a través de los poros de la madera. Como curiosidad, diremos que este destilado se puede vender con distintos niveles de envejecimiento, obteniendo bebidas sin añejamiento, jóvenes o envejecidas.

¿Cómo elegir el brandy ideal para cada ocasión?

Los tipos de brandy son tan variados y diversos que elegir el adecuado para ti puede no ser tarea sencilla. Cada tipo de brandy tiene características únicas que lo hacen ideal para degustar en distintos momentos y maridar con diferentes tipos de alimentos. Por ejemplo, el Jerez, con sus notas a nuez y especias, es perfecto para acompañar postres como chocolates oscuros o pasteles de frutos secos, además de ser una excelente opción para disfrutar solo tras después de las comidas y de las cenas.  Por su parte, el Cognac, que presenta un sabor suave y complejo a la vez, se adapta muy bien a la realización de cócteles sofisticados, como el Bombay o el Alpine Glow, o para degustar solo con hielo en una copa tipo balón, que es la mejor manera de descubrir su sabor y aromas. Proporciona una experiencia más refinada gracias a sus toques a vainilla, caramelo y madera que aportan las barricas de roble. El Armagnac, presenta un carácter rústico y con notas más florales y afrutadas. Es una opción más atrevida y menos convencional que el Jerez o el Cognac. Puede resultar ideal para aquellas personas buscan disfrutar de una experiencia distinta y auténtica, de sabores rústicos y añejos. Este tipo de brandy es perfecto para maridar con foie gras, con quesos fuertes y con platos ahumados, ya que aportan un contraste exquisito que permite resaltar este tipo de sabores. 

Consejos para disfrutar al máximo de tu brandy

Para disfrutar plenamente de cualquiera de estos tipos de brandy, es importante que los sirvas a la temperatura adecuada, que suele rondar entre los 18ºC y los 20°C. Servirlo en una copa adecuada, preferiblemente tipo balón o tulipa, permitirá que los aromas se concentren y que se vayan liberando gradualmente, convirtiendo la cata en toda una experiencia sensorial.  Es recomendable que dejes reposar el brandy unos minutos después de servirlo, permitiendo que el contacto con el aire intensifique sus aromas. Agita la copa suavemente antes de cada sorbo para revelar nuevas notas aromáticas a frutos secos, especias, caramelo, vainilla o melocotón, dependiendo del tipo de brandy. En definitiva, podemos decir que el brandy no es solo una bebida para degustar, sino que es una experiencia enológica y sensorial que te invita a entrar y conocer su historia. Esta incluye los procesos de su elaboración y la cultura enológica que se esconde detrás de cada botella. Atrévete a explorar cada uno de los tipos de brandy y descubre cuál se convierte en tu favorito.
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