¿De dónde es originario el champagne?
Si te preguntas de dónde es el champagne, debes saber que esta bebida alcohólica es un tipo de vino originario de Francia. Precisamente este se trata de uno de los países que, en la actualidad presenta una gran producción de distintos tipos de vinos, entre ellos muchos de gran calidad. Este país posee una gran tradición vinícola, gracias, en parte, a los romanos por importar los viñedos de los que se obtienen las uvas para la realización de esta bebida. No obstante, Francia también le debe a la iglesia católica parte del mérito de la invención de esta bebida, que también es conocida bajo el sobrenombre de “oro líquido”. De hecho, como te vamos a mostrar más adelante de manera más extensa, fue un monje benedictino la persona que dio con las claves para la elaboración de esta bebida alcohólica. Además, es necesario subrayar que toda bebida alcohólica que se considera “champagne” y viene etiquetada como tal, únicamente puede ser fabricada en la propia región de Champagne. Esta se encuentra en el noreste de Francia. Este es el motivo principal por el que, pese a que existen muchas bodegas en países de todo el mundo que fabrican vinos espumosos de características muy similares, estas no pueden etiquetarse bajo este nombre, ya que no cuentan con la Denominación de Origen de esta región.Un poco de historia del champagne
Ahora sabes de dónde es el champagne, que es un vino espumoso. Este cuenta con unas determinadas características en particular que lo diferencia de los demás y que cuenta con la Denominación de Origen de Champagne, región en la que se elabora. Por ello, te vamos a mostrar algunos datos interesantes en torno a la historia y creación de esta bebida alcohólica tan famosa alrededor de todo el mundo.
Dom Pierre Pérignon, el creador del Champagne
Según cuenta la leyenda, un monje benedictino llamado Dom Pierre Pérignon, que vivió entre los siglos XVII y XVIII en la abadía Hautvillers, en plena región de Champagne, inventó “por error” este tipo de vinos espumosos. Recuerda que en la liturgia cristiana, desde el periodo Barroco, a mediados del siglo XVI, en el XIII Concilio de Trento (del año 1551), le dio una importancia central al sacramento de la Eucaristía, por la que daba de comer y beber el pan y el vino “el cuerpo y la sangre de Cristo” a los fieles que acudían a la misa. Desde entonces, esta bebida alcohólica ha estado muy ligada a la propia iglesia, por lo que es importante destacar que la invención del champagne tuvo lugar en una abadía. Precisamente, se dice que Dom Pierre Pérignon era el encargado de custodiar el sótano de la misma, donde se almacenaba la producción de vino. Este monje elaboró allí un vino blanco utilizando uvas tintas, pero eliminando las pieles.El primer champagne tenía un problema
La bebida creada por este monje, sin embargo, contenía burbujas, lo que era un problema. Esto se debe a que estas se debían a la fermentación de las levaduras que se encontraban presentes en el hollejo de la uva de forma natural. Se dice que las personas que probaban esta bebida, les gustaba tanto que la preferían al vino tradicional, sin burbujas.
El problema de que este vino contuviera burbujas se debe a que hace incrementar la presión en el interior de la botella. En aquellos años se desconocía por completo por qué sucedía, pero el hecho es que muchas botellas estallaban durante el período de fermentación.
Hoy en día se sabe que ese fenómeno se debía a que las botellas detenían su fermentación durante el invierno, moderando su grado de alcohol, además de contener azúcares. Sin embargo, al pasar el invierno y subir las temperaturas, la actividad de estas levaduras se reanudaba en una segunda fermentación, ya que se alimentaban de los propios azúcares presentes en el medio.
Estas botellas se almacenaban perfectamente selladas, lo que favorecía que, en su interior, la presión se incrementara. Como el tipo de cristal era bastante fino y débil, por lo que, cuando el material no soportaba la presión, las botellas terminaban explotando.