Transporte gratuito a partir de 200€ Península y 250€ Islas Baleares
La Cave Gillet
24/02/2025

Tequila y mezcal: diferencias clave y cómo disfrutarlos

Tequila y mezcal: diferencias clave y cómo disfrutarlos
Es indudable que las bebidas destiladas son de las más apreciadas en entornos festivos, como bares, pubs, discotecas o terrazas de tardeo. Se obtienen a partir de la destilación del mosto generado tras la fermentación de granos, frutas, verduras o azúcar. Se suelen conocer como bebidas espirituosas por tener una alta graduación alcohólica, que puede oscilar entre los 27º y 55º dependiendo de la mezcla.  Dentro de esta categoría, dos de las bebidas espirituosas o destiladas más representativas que podemos encontrar en México son el tequila y el mezcal. A pesar de que muchas personas las confunden o las consideran el mismo tipo de bebida, en realidad presentan diferencias notables. Por este motivo, a continuación, vamos a tratar de adentrarnos en las diferencias entre tequila y mezcal y mostrarte cómo puedes disfrutar cada uno de ellos. Sigue leyendo si quieres saber más datos al respecto. 

¿Qué es el mezcal?

El mezcal es una de las bebidas alcohólicas más emblemáticas de México. Se obtiene del destilado del mosto fermentado que se produce a partir del agave, una planta que se lleva cultivando en Mesoamérica desde tiempos ancestrales y que tiene usos culinarios, medicinales y textiles. Existen hasta 14 especies distintas de agave que se pueden emplear en su producción, por lo que podemos hablar de distintos tipos de mezcal de sabores y aromas diferentes en su elaboración artesanal.  El mezcal proviene tradicionalmente de los estados de Oaxaca y Guerrero, donde originalmente lo elaboraban las tribus indígenas y que estaba reservado para ocasiones especiales y para personas nobles de gran importancia social. Su graduación alcohólica oscila entre el 35% y el 55%, y se caracteriza por su sabor intenso y ahumado, debido a que, en su elaboración se utiliza el método tradicional de cocción en hornos de leña.  Dependiendo del tipo de producción y envejecimiento, encontramos variedades como el mezcal blanco o joven, madurado en vidrio, reposado o añejo, cada uno con perfiles degustativos y aromáticos muy particulares. Entre las variedades o tipos de agave que más se suelen utilizar en la elaboración del mezcal podemos destacar el espadín, el tobalá y el madrecuixe.

¿Qué es el tequila?

El tequila, por su parte, podemos decir que es un tipo específico de mezcal que se produce exclusivamente a partir del agave azul (Agave tequilana Weber var. azul). Una de las principales características de la obtención del tequila radica en su proceso de cocción, ya que se cocina al vapor en hornos industriales o en autoclaves, lo que le otorga un sabor limpio y una tonalidad clara. Además, el tequila cuenta con denominación de origen y sólo se puede producir en determinados estados de México, siendo Jalisco el más representativo, aunque también se elabora en Guanajuato, Michoacán, Nayarit y Tamaulipas. Su graduación alcohólica ronda el 35%-40%, y al igual que el mezcal, presenta distintas categorías según su envejecimiento: blanco, reposado, añejo y extra añejo. Puedes encontrar distintos tipos dentro del catálogo de tequila de nuestra tienda online, la Cave Gillet. 

Diferencias clave entre tequila y mezcal

A pesar de compartir el mismo origen en el agave, tequila y mezcal presentan diferencias fundamentales en cuanto al tipo de agave utilizado, ya que, para elaborar el tequila se elabora exclusivamente con agave azul (Agave tequilana Weber var. azul), mientras que el mezcal puede proceder de hasta 14 variedades diferentes que se pueden encontrar en México.  También encontramos una importante diferencia durante el proceso de cocción, ya que, para elaborar el tequila, el agave azul se cuece en hornos de vapor, mientras que, para elaborar el mezcal se debe cocinar el agave en hornos subterráneos con leña, lo que le aporta su característico sabor ahumado y su sabor intenso. Del mismo modo, también difieren las regiones de producción, ya que, mientras el tequila tiene denominación de origen en Jalisco y otros estados, el mezcal se suele producir mayormente en los estados de Oaxaca y Guerrero. Por supuesto, también existen diferencias respecto a la graduación alcohólica, ya que, mientras el mezcal suele tener una graduación más alta, entre el 40% y el 55%, mientras que el tequila oscila entre 35% y 55%, por lo que podemos encontrar botellas con un porcentaje de alcohol más bajo.  Por último, también debemos hablar del sabor y del aroma. Ten en cuenta que los del tequila suelen tener un perfil más limpio y fresco, mientras que el mezcal suele tener un carácter más rústico y ahumado debido a que se emplea un método de producción artesanal en hornos de leña. 

¿Cómo disfrutar del tequila y el mezcal?

También hay que tener en cuenta que la manera en que se disfruta cada una de estas bebidas depende de la ocasión y nuestros gustos personales. Si bien pueden servirse en cócteles, los profesionales del sector recomiendan degustarlos solos para apreciar al máximo sus matices en boca y nariz. 

¿Cómo tomar tequila?

Si te preguntas “¿cómo tomar tequila?”, podemos decir que se puede degustar solo, a temperatura ambiente o ligeramente frío. En cuanto al tipo de vaso, recomendamos utilizar un caballito tequilero o una copa tipo Riedel para poder degustar sus aromas en nariz antes de degustar en boca. Si se toma solo, es tradición tomarlo con limón y sal.  Además, para disfrutar de una experiencia más tradicional, se puede tomar mezclado con sangrita, un preparado a base de tomate, naranja y especias. No obstante, también se puede mezclar con vermouth, ron blanco, zumo de limón o con distintos tipos de refrescos. En coctelería, se trata la bebida que sirve como base de clásicos como el Margarita o el Tequila Sunrise.

¿Cómo tomar mezcal?

Lo ideal es beber el mezcal solo, a pequeños sorbos, en un vaso de veladora o en una jícara de barro y a temperatura ambiente. En lugar de poner limón, se suele acompañar con rodajas de naranja y sal de gusanos maguey tostados y molidos para realzar sus notas ahumadas. No obstante, también se puede mezclar con otras bebidas, como el zumo de naranja, de fresa o de limón, aunque también se puede utilizar para elaborar algunos cócteles como el Mezcal Mule o el Oaxaca Old Fashioned. En definitiva, podemos decir que, con independencia de que prefieras degustar el carácter limpio y refinado del tequila o la profundidad ahumada del mezcal, debes saber que ambas bebidas pueden ofrecerte experiencias sensoriales únicas para tus sentidos. Descubre sus diferencias y matices principales para familiarizarte con este tipo de destilados con denominación de origen. 
Consúltanos