Características del whisky escocés:
El whisky escocés es una de las opciones más clásicas y reconocidas en todo el mundo. Lo primero que debemos subrayar es que, para ser considerado un auténtico whisky escocés, debe cumplir con ciertos requisitos. Entre las características más destacadas del whisky escocés podemos mencionar las siguientes: Lo primero es que, en cuanto a su producción, debe ser destilado y madurado en Escocia para ser considerado como tal. Sin embargo, debe estar elaborado utilizando únicamente cebada malteada, aunque algunas variantes pueden incluir otros tipos de granos y, por supuesto, se le añade levadura. El proceso de destilación también es importante, ya que se destila dos veces utilizando alambiques de cobre y se debe dejar envejecer en barricas de roble durante, al menos, tres años. Sin embargo, muchos whiskies escoceses de alta calidad suelen pasar más tiempo de envejecimiento, hecho que les otorga una mayor complejidad y profundidad a su sabor, que tiende a ser más robusto y ahumado. Esto se debe, en parte, a que la cebada se seca con humo de turba (esta se quema para ahumar la cebada malteada), lo que le confiere su característico aroma terroso y un sabor ahumado con personalidad y mucho carácter.Características del whisky irlandés
El whisky irlandés también es otra de las opciones más clásicas y apreciadas y tiene unas características propias que lo diferencian del whisky escocés. Al igual que hemos mencionado antes, en el caso del whisky escocés, el irlandés debe pasar el proceso de destilación y maduración en Irlanda para que se considere como tal. En este caso, para la elaboración whisky irlandés, se debe utilizar cebada malteada, pero también se suele mezclar con cebada sin maltear y con granos de maíz y al mosto resultado de esta mezcla se le añade levadura y, posteriormente, se suele destilar tres veces, lo que le proporciona una mayor suavidad, al eliminar las impurezas de esta bebida, obteniendo una bebida con una graduación alcohólica de, como mínimo, el 40%. Después del destilado, esta bebida se deja envejecer en barricas de roble durante, al menos, unos tres años, aunque para obtener whisky irlandés de mayor calidad, se puede dejar envejecer más tiempo. El resultado de la triple destilación hace que el whisky irlandés tenga un sabor más suave y ligero en comparación con otras variantes de esta bebida. A esto hay que añadir que, en el proceso de secado de la cebada, no se suele realizar con turba, lo que le otorga un sabor y aroma más limpios y cristalinos.